Cómo cuidar el fieltro
Un libro de fieltro bien cuidado pasa de un hermano al siguiente. Estas son las reglas básicas.
Lavado
A mano, con agua fría y jabón suave. Nada de lavadora, nada de agua caliente: el fieltro se encoge y las piezas cosidas se deforman.
Para manchas puntuales basta un paño húmedo sobre la zona, sin frotar fuerte.
Secado
A la sombra y en plano. Colgarlo mojado estira las páginas, y el sol directo apaga los colores.
Uso diario
Están hechos para jugarse. Las piezas pequeñas van cosidas o con velcro reforzado, pero conviene revisar de vez en cuando que todo siga firme, sobre todo con niños que todavía se llevan cosas a la boca.
Si algo se suelta, escríbenos: lo reparamos.